BOTOX

El Botox es la toxina botulínica A purificada que se utiliza como medicamento desde hace más de 20 años. La toxina botulínica está indicada para el tratamiento temporal de las arrugas de expresión del tercio superior de la cara que además consigue un discreto efecto “lifting” al levantar la cola de la ceja. Su objetivo es provocar la relajación temporal de los músculos que originan esas arrugas, que recuperarán su función totalmente si no se repite el tratamiento en 4 ó 6 meses. Lo habitual es poder ir aumentando poco a poco el tiempo entre sesiones para mantener el resultado.

ÁCIDO HIALURONICO

Tratamiento médico rápido y poco doloroso . Las indicaciones clínicas del ácido hialurónico son las siguientes: relleno de arrugas, relleno y modelación de labios, relleno de ojeras, bioplastia, hidratación facial profunda y revitalización cutánea.

BLEFAROPLASTIA SIN CIRUGÍA

Esta nueva tecnología permite tensar la finísima piel de los párpados superiores e inferiores, con una simple anestesia local, sin cirugía, sin sangrado y sin cicatrices. Los resultados son visibles tan solo una semana después de la sesión y, sobre todo, son duraderos.

LUNARES, FIBROMAS….

Es técnica no ablativa apta para tratar todas las imperfecciones cutáneas en zonas ultrasensibles sin causar sangrado, ni hematomas, ni cicatrices que permite tratar la lesión sin dañar el tejido de alrededor. No produce daño térmico ni quemadura profunda en la dermis a diferencia de otras técnicas y tiene efecto inmediato sobre la zona tratada con resultados permanentes y naturales.

HIPERHIDROSIS

El bótox es un tratamiento rápido, económico y eficaz que puede acabar con el problema de la hiperhidrosis.La toxina botulínica (TXB) tipo A es la solución a la hipersudoración o hiperhidrosis. La TXB produce la inhibición de la liberación de acetilcolina (neurotransmisor), de forma que cuando un impulso nervioso alcance la unión neuromuscular no se produce la liberación de acetilcolina, y se induce una relajación muscular temporal y reversible. Además, en el caso concreto de la hipersudoración, la toxina botulínica genera un bloqueo de la función de las glándulas sudoríparas, por lo que reduce la producción de sudor en las áreas donde se administra esta sustancia. La infiltración de toxina botulínica se realiza a través de agujas muy finas y el tratamiento tiene una duración de entre 40 y 60 minutos. Los efectos duran de seis meses a un año dependiendo de los casos.